En este contexto de confinamiento, sin duda la mayor ventaja es el autocuidado y el poder seguir trabajando a pesar de la contingencia, la transformación hacia el teletrabajo se impone como una prioridad necesaria e indefinida para las empresas.

Ante la cuarentena actual que obliga a trabajar desde casa a muchos chilenos, son muchas las empresas que han tomado la decisión, y en cierta forma se han visto forzadas, a implementar rápidamente el teletrabajo, reduciendo sus espacios de trabajo y de oficina fija y apuntando hacia la flexibilidad en su forma de operar. Si bien, está comprobado que el teletrabajo conlleva beneficios para la empresa y para los colaboradores, como por ejemplo: ahorro en tiempos de traslado , disminución de costos de infraestructura y de transporte, e incluso se ha reconocido que en algunos casos representa mayor productividad, sigue siendo un gran desafío para todas las personas que se encuentran desde casa trabajando hoy por hoy.

Es verdad que hasta hace poco las empresas en Chile no requerían necesariamente del teletrabajo y por lo mismo no estaban dotadas de herramientas, ni capacidades para flexibilizarse y hacerlo efectivo. Generalmente, la parte administrativa de una empresa puede implementar el teletrabajo de manera más rápida y eficiente, a través de plataformas 100% online que permitan un trabajo colaborativo y seguro. Sin embargo, para las empresas que se encuentran en rubros de trabajo que implican trabajos manuales con equipos y materiales especializados, como el rubro de la construcción, se torna improbable realizar el trabajo a distancia.

Si estás pensando en adoptar el teletrabajo a largo plazo

Es bueno considerar que para los teletrabajadores es necesario proveerle lo necesario para implementar esta nueva modalidad. Dentro de esto proveer un equipo que le permita llevar su labor diaria y una conexión a internet segura, lo mismo con el teléfono que se use para trabajar o para hacer video conferencias o tele llamadas. También es apropiado contar con una solución en línea a que se pueda acceder, que permita conectividad intra empresarial, un sistema así no sólo posibilita seguir funcionando en un contexto complejo, también simplifica las tareas administrativas y posibilita poder gestionar el negocio de forma rápida y simple, desde cualquier momento y lugar de forma segura y confiable.

Las condiciones específicas para tener en cuenta, si se quiere establecer el teletrabajo como parte de la forma normal de operar, las establece la ley sobre trabajo a distancia y teletrabajo, donde se puede consultar qué condiciones tienen que considerarse para mantener a trabajadores a distancia y teletrabajo. En esta misma se estipula que las horas límite de jornada laboral podrá ser acordada entre las partes, pudiendo acordar trabajar más o menos de 45 horas semanales. También se establecen horas específicas de trabajo continuado y el derecho a desconexión de ciertas horas consecutivas. Ciertamente, hay una flexibilidad y eso dependerá del tipo de trabajo que cada cual realice y de lo acordado entre las partes.

¿Será el teletrabajo parte de la nueva normalidad?

Ya estaremos viendo cómo avanza todo, mientras tanto es una oportunidad para observar y dar más flexibilidad a nuestra estructura organizacional y procesos, que nos llevarán a romper nuestros propios paradigmas y a obligadamente conocer de cerca esta nueva forma de trabajo en nuestras empresas.

Es importante si tener en cuenta que la situación actual no es extrapolable a un teletrabajo normal, ya que las personas no sólo están en casa con su responsabilidad laboral, sino que deben conciliar tiempos con su familia, hijos, etc., teniendo multiplicidad de roles en un mismo lugar, por lo que observar indicadores individuales de productividad no sería ciertamente representativo.