El distanciamiento social y alejarnos de nuestros espacios de trabajo también implica, indudablemente para hoy y el futuro cercano, un distanciamiento profesional. Hemos tenido que adaptar nuestra forma de trabajar para el tiempo de cuarentena y nos preguntamos como seguiremos en el futuro. 

¿El distanciamiento será parte de la nueva normalidad en el mundo laboral?

Es algo que no sabemos con certeza pero mientras tanto, ante esta situación los espacios de trabajo como OFIMAS ya estamos tomando todas las medidas de seguridad y reestructurándonos para cuando volvamos. 

En ese mismo sentido, algunas de las grandes empresas tecnológicas que han tomado medidas de distanciamiento obligadamente, piensan prolongar su situación de teletrabajo por un buen tiempo más. Es el caso de Microsoft que ha dicho que seguirá en dicho plan al menos hasta octubre 2020, y otros como Facebook, Google, twitter, Shopify, entre otros, han anunciado que alargarán la medida de teletrabajo para quienes puedan y tengan buenas condiciones para trabajar desde casa. También hay muchas otras empresas que se han dado cuenta que necesitan menos espacio de oficina, y han decidido cambiarse a espacios más pequeños y flexibles.

Asi mismo, como el momento que estamos viviendo pone en incertidumbre a las empresas, las ha llevado a replantearse su lugar de trabajo, y algunas a actuar con agilidad y a buscar una alternativa de oficina que se adecue a las nuevas condiciones permitiendo reducir costos fijos de alquiler y que permita la flexibilidad de crecer en la medida que vaya mejorando el panorama general.

El desafío de volver a las oficinas

La reconfiguración del ambiente físico es fundamental para reducir la densidad, y así apoyar las prácticas de distanciamiento social. A la vuelta, una de las claves será la adaptación de los espacios para permitir un distanciamiento físico entre las personas, lo que las autoridades de salud han notado como fundamental para la no propagación del virus, propiciando los espacios individuales o con separaciones físicas, como oficinas privadas, más que los espacios abiertos sin ningún tipo de barreras entre personas.

También, se deberán preparar nuevas y más rigurosas medidas de sanitación y prevención, conforme a las normativas sanitarias, para garantizar a profesionales y empresas, un regreso al trabajo en un ambiente seguro.

En paralelo a los protocolos a tomar en cuenta, un tema primordial es la comunicación activa de las medidas de seguridad y la participación de todas las personas en seguirlas, la vuelta será progresiva y sin tener toda la libertad. Lo importante será la unión de todos en función del propósito de trabajar en un lugar tranquilo y resguardando nuestra salud.

Dentro de las medidas específicas a tomar en cuenta se encuentran: 

  • Resguardar el acceso a los espacios comunes: poniendo una restricción de máximo de personas dependiendo del tamaño del espacio, que permita un mínimo de 2 metros de distanciamiento. 

  • Separadores físicos: en las recepciones o mostradores que están de cara a la atención de visitas y clientes, disponer de separadores y fijar un distanciamiento mínimo entre el mesón y las personas. 

  • Aumentar la sanitización y limpieza de los espacios: realizar una desinfección en áreas comunes periódica y de las superficies de alto uso. 

  • Medidas de organización: fijar un sentido del flujo de las personas entre los diferentes espacios para resguardar las distancias. 

  • Medidas de protección personal: utilizar la mascarilla en espacios comunes obligatoriamente. 

  • Medidas de higiene personal: disponer de gel hidroalcoholico en áreas comunes.

  • Comunicación de las medidas: activamente comunicar a la comunidad sobre las medidas verbalmente y disponer de afiches informativos en zonas comunes.

Así como hemos acomodado nuestras casas para trabajar, ahora el sistema de trabajo y los espacios de trabajo exigen un cambio para cuando volvamos a ellos. Tratemos de buscar una mejor normalidad y no sólo una nueva normalidad.